Vi vientos de agua con el corazón en la mano, mi mejor amiga, tuvo que vivir la misma historia que allí se relata, ella lo hizo en el mismo tiempo histórico ya que tuvo que migrar a España (tierra de su madre) después de la crisis del 2001, primero fue el marido, luego las hijas y por último ella con su hijo adoptivo quien no podía salir del país hasta terminar la documentación necesaria (dos años tardó).
Su historia es una de tantas, pero esa historia recorría la misma experiencia de desarraigo, desprendimientos de familia y amigos y también de su propia esencia porque uno es en relación al otro que lo enfrenta, su historia como la que relata la obra fue la de aprendizaje a una nueva sociedad adquiriendo buenas o malas experiencias de aceptación o rechazo hasta adaptarse a esa nueva realidad que es vivir con el alma lejos.
Ambas lloramos juntas a través de videollamas, ambas nos indignamos por el triunfo del consumo por sobre la cultura y el arte, también coincidíamos en ver en la obra, una oportunidad educativa muy importante para que miles de argentinos en el mundo y de aquí pudieran conocer "su propia historia" contada a través del arte, desde una pantalla y con la ayuda del pasado como aprendizaje.
Algunos lo pudimos lograr, otros con suerte la pudieron ver por cable codificado porque no pudo ser el hecho de masas que merecía, y eso se lo debe al mercado que maneja y decide que es un éxito y que no.
Pero hay que entender la razón de esa decisión y me parece que la obra excedió la idea original de mostrar la vida de varios inmigrantes a través del tiempo, el trabajo fue denuncia que dio cuenta de lo que muchos no quieren ver, RACISMO, DISCRIMINACIÓN y EXCLUSIÓN, por eso la castigaron, pero los que la vimos la hicimos objeto de culto y eso trascendió acá y Europa, basta ver los foros de debate europeos para darse cuenta, tiene un sitios en
www.argentinosporelmundo.com
Como historiadora me siento orgullosa de ese hermoso proyecto histórico que mostró como se construyó y construye la historia de los inmigrantes en la Argentina y en el mundo, me enorgullece que haya recibido 5 Martín Fierro y creo, como televidente anónima, que "Vientos de agua" obtuvo el Martín Fierro de oro por más que APTRA no se lo haya entregado, no es casual que quienes dominan los medios de comunicación europeos hayan levantado la serie y aquí padeciera todo tipo de cambios de horario, Vientos de agua muestra como se hizo la Argentina con ese crisol de razas que llegaba día a día para emprender una historia de nuestra hoy clase media en decadencia, idea que va en contra del mensaje dominante que a diario nos muestran el aluvión de pobres que llega a Europa escapando de sus países en crisis.
Tengo la esperanza que el tiempo nos dará la razón y pondrá a Vientos de agua en el lugar en que debe estar, en el de una “Obra Épica”, porque los que detentan el poder, podrán tomar decisiones injustas como negarle el oro a Vientos de agua, pero los que estamos abajo utilizamos todos los medios de comunicaciones posibles para saludar, felicitar, honrar a los autores y actores y equipo todo por el reconocimiento alcanzado y lo hacemos así. .
Los felicito y espero que los premios y nuestro humilde aliento les sirva como aliciente para emprender una nueva apuesta superadora, sabemos que lo pueden hacer, por el bien de la cultura y del arte, ojalá lo hagan.
Viva la calidad, viva la cultura, viva "Vientos de agua"