Rubén Ochandiano: “Mi felicidad depende de currar como actor”
Cineando: En Tuya Siempre interpretas a Alfredo, ¿cómo describirías a tu personaje?
-Rubén Ochandiano: Pues yo creo que aunque a primera vista pueda parecer o pueda simplificarse en que es un macarra, yo creo que no, creo que lo que es es alguien, es verdad que contiene mucha ira, un tanto violento y agresivo, pero creo que en realidad es alguien muy enamorado, muy frágil y este tipo de amor patológico, entiendo de ni contigo ni sin ti. Depende absolutamente para respirar de su pareja, de su novia. Y yo creo que es alguien que cuando le conocemos ya le han salido muy mal las cosas, cuando empieza la peli. Vive de delinquir habitando los márgenes que le deja la sociedad y cuando entra en contacto con el personaje de Manuel Gay pues ve la luz al final del túnel y cree que puede acceder a una vida mejor.
-Cineando: ¿Cómo has afrontado la preparación de tu personaje?
-R.O.: Fueron imprescindibles, para mi fueron fundamentales, los ensayos. El trabajo fue muy duro y nos perdimos muchas veces. Y el hecho de haber ensayado durante dos semanas y pico estableció un lugar seguro al que volver y recordar lo que había pasado en los ensayos, lo que se había generado entre Flora y yo, que fue muy animal. Eso ayudó a configurar la relación entre ellos de esta manera tan particular. Así lo afronté, con muchos ensayos, haciendo un análisis de guión bastante profundo y riguroso. Y construyendo a Flora, estando con Flora, oliendo a Flora, mirando a Flora, construyendo a Flora, salía el personaje. Y tengo que decir que me ayudó mucho las extensiones, eso que decíamos del premio a Gregorio Ross. Cuando nos maquillaron la primera vez, me endurecieron un poco, me pusieron las extensiones y tal, y el aspecto del personaje para mi determinaba mucho la energía de este ser.
-Cineando: ¿Qué es lo que te atrajo de Tuya Siempre?
-R.O.: Pues yo nunca había hecho un thriller ni un protagonista con tanta continuidad como este. Además de que el guión me gustaba, me gustan mucho estas historias que suelen pasar entre dos, por mucho que la peli sea coral, yo casi todo lo tengo con ella y esta cosa de saber encerrarte a trabajar con una sola persona y depender de lo que crees con ella me da mucho morbo. Luego, el arco del personaje también me ponía, el contar todo aquellos. Y currar con Jose me hacía mucha ilusión.
-Cineando: En tu opinión, ¿cuál es la mayor virtud de la película?
-R.O.: El trabajo de los actores.
-Cineando: ¿Qué es lo que más destacarías de Manuel Lombardero como cineasta?
-R.O.: Que le gustan los actores. Disfruta como un nene ensayando, discutiendo sobre si una frase sí, una frase no, qué tiene que hacer el personaje en tal o cual situación. Por supuesto que luego le gusta todo lo demás, pero hay directores que les gusta todo lo demás y el contacto con los actores les aturde o no les interesa y a él le gusta mucho el contacto, manipular la emoción del actor para conseguir una cosa u otra.
-Cineando: A nivel profesional y personal, ¿qué ha significado para ti hacer Tuya Siempre?
-R.O.: A nivel personal me hizo darme cuenta de muchas cosas. He establecido alguna vez alguna relación así. De hecho la relación que tenía en el momento en que estaba rodando la película acabó con mucho estruendo. Yo al acabar la peli me metí en un vacio raro. La verdad es que contar un personaje como este me ha hecho ser más sano a mi. Y a nivel profesional, el personaje para mi es el trabajo del que estoy más satisfecho de toda mi incipiente carrera. Así que estoy muy satisfecho de esta peli.
-Cineando: Ahora cambiando de tema, una pregunta “facilita”, ¿cómo te describirías como actor?
-R.O.: Muy trabajador. Creo que soy muy trabajador y tengo mucha capacidad para dejar que la cámara entre lo que me está pasando. Yo creo que el cine, igual que he comprobado que el teatro requiere poner un ojo fuera y ser consciente de lo que estás mandando al patio de butacas, yo creo que el cine es dejar que la cámara entre y yo creo que eso lo sé hacer.
-Cineando: Por tu interpretación en Silencio Roto fuiste nominado al Goya, ¿cómo te sentiste?
-R.O.: Pues con la tranquilidad de que no me lo iban a dar porque dada la dimensión del personaje y que competía con quien competía, pues lo que hice fue disfrutarlo mucho. Me parecía, recurriendo a un lugar común, un premio el hecho de estar nominado. Igual era una nominación que más que por ese trabajo venía dada por una serie de trabajos, Flores de Otro Mundo y tal, una serie de personajes que quizá habían sido más visibles y bueno, consideraron que era justo nominarme por ése y yo, con mucha gratitud y con mucha ilusión lo viví.
-Cineando: ¿Hay algún actor al que admires en especial?
-R.O.: Sí. Cada vez que voy a ver un trabajo de Meryl Streep me parece que es un ser de otro orden, no puedo entender lo que hace. Y con Sean Penn también me pasa, me gusta mucho, mucho lo que hace.
-Cineando: ¿Podrías hablarnos de tus próximos proyectos?
-R.O.: Pues actualmente no hay nada confirmado. Doy gracias de que se mueven cosas alrededor y vengo de hacer una prueba y me voy a hacer otra. Y hay cosas ahí pero nada así como para contarte. Me quedan pocas funciones con esto de Pirandello que estoy haciendo en el Nacional aquí en Madrid, que estamos terminando la gira. Y bueno, haciendo pruebas y esperando que llegue algo bonito.
-Cineando: Ahora que hablabas del teatro, ¿en dónde disfrutas más interpretando, en el cine o en el teatro?
-R.O.: Yo creo que estoy más dotado para hacer cine. Me gusta hacer teatro, y la energía de tener el público cerca es muy excitante pero me interesa más, creo que estoy adquiriendo buen escenario, creo que puedo llegar a hacer bien teatro, pero el hecho de tener que estar tan consciente de lo que estás haciendo y de mandarlo fuera a mi me estimula menos que el cine, que en realidad tiene que pasarte todo tan de verdad que a mi me da más placer, y creo que yo, quizá por el tipo de actor que soy, o en este momento, no sé, creo que estoy más dotado para hacer cine y lo disfruto más. La relación con el cine es buena amante, me gusta.
-Cineando: Hasta ahora, ¿cuál ha sido el momento más bonito, el que más te ha emocionado en tu carrera?
-R.O.: Es que yo soy muy emotivo. Muchos. Cuando me llamaron para hacer Flores de Otro Mundo, la primera peli, me recuerdo en un grado de excitación y de felicidad que no te puedo explicar. Igual que para Silencio Roto, imagínate después de hacer Secretos del Corazón que te llame Armendáriz. La nominación al Goya, por supuesto. Que me dieran este personaje, Miguel Narros, en la función fue muy estimulante. El día a día, en realidad. Cada vez que pasa algo bonito, alguien te dice que le gusta de verdad tu trabajo, o pasa algo másgico con un compañero, conocer a gente como Jose, como Elvira Mínguez. Hay muchos, muchos. Por eso, a pesar de los malos momentos, sé que mi felicidad depende de currar como actor y estar en esto.
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